20/05/2015

Otra vuelta de tuerca de Henry James


Anaya
Abril 2006
198 páginas

Sinopsis:
Una joven inglesa llega a una vieja mansión en el campo para encargarse de la educación de un niño y una niña que han quedado huérfanos. Poco tiempo después de su llegada, descubre que los niños reciben periódicas "visitas" de sus antiguos preceptores, un hombre y una mujer que habían muerto hacía más de un año. La institutriz, horrorizada, decide hacer lo posible para defender a los niños, cuya custodia se le había encomendado, y trata de interponerse entre ellos y los fantasmas. Con esta historia, aparentemente tan sencilla, Henry James logró realmente el "más difícil todavía": dar otra vuelta a esa "tuerca" que hay escondida en todo relato de terror.

Juego Libros Encadenados

Empezamos con el primer libro del juego. Me esperaba algo más de miedo, pero si te paras a repasar toda la historia te das cuenta que es más terror psicológico que miedo puro, que sustos. He buscado otras críticas del libro para contrastar con mi opinión y he encontrado algunas que se quejan de la traducción, porque eliminan la ambivalencia con que Henry James escribió la historia. A lo mejor soy yo que no soy tan analítica, pero no me da la sensación de que se pierda esa ambigüedad. Es una historia abierta, con varias interpretaciones, según la persona que lo lea. En esta edición añaden un apéndice por parte del traductor para clarificar una de esas interpretaciones. ¿Necesaria? Sí si no te has dado cuenta durante la historia.

2 comentarios:

  1. La atmósfera de misterio e inquietud es creada sobre todo por la narradora, cuya angustia va creciendo a pesar de lo esporádico de las "apariciones". Pueden pasar varios capítulos sin que ocurra nada sobrenatural, pero la protagonista se obsesiona con los incidentes de tal manera que el lector - y aparentemente eso es lo que pretendía el autor - no sabe si creérsela.
    No me ha gustado la excesiva vaguedad de la narradora en algunos momentos; habla de las apariciones y de los miedos que le suscitan con tantos rodeos que no se sabe exactamente a qué se refiere. También encuentro que los niños están excesivamente idealizados; son angelicales, son puros y perfectos, y puede que por ello la institutriz confunda sus travesuras con influencias malignas.
    Parece claro que el autor pretendía escribir un relato con todos los ingredientes de la novela gótica, pero de algún modo diferente a ella, con una intriga distinta y un desarrollo, y un desenlace, abiertos a muchas interpretaciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pensé exactamente lo mismo de los niños, demasiado perfectos, en eso sí que no me la creí, a la narradora xD
      Y también estoy de acuerdo que hay trozos que son un poco pesados porque no sabes por dónde va la mujer con sus divagaciones, mientras que en otros está segurísima de lo que ha visto y/o sentido.

      Eliminar

¡Muchas gracias por comentar!